una lección de invierno desde la Medicina China

Mento 19. Januar 2026 um 11:46

Ayer salió el sol ☀️… Al final de la tarde… ¿lo vieron?

Por estos días como un pequeño milagro. Salí a verlo. Tomé una foto. Rostro hacia arriba. Ojos cerrados. Instante de quietud.

En la Medicina China, el invierno es la estación del yin en su máxima expresión: el descanso más profundo, las noches más largas, el momento más introspectivo del año. Y, sin embargo, justo después del punto más alto del invierno —el Solsticio— algo empieza a cambiar de manera casi imperceptible.

El yang nace.

Sigue haciendo frío. Los días aún son cortos.Pero la luz ha comenzado su lento regreso.

Desde la perspectiva de la Medicina China, ya no estamos descendiendo. Muy suavemente, casi sin notarlo, estamos empezando a ascender de nuevo.

Y los días como ayer importan más de lo que creemos.

Aprovechar la luz del sol, el calor y el aire fresco en los días luminosos de invierno ayuda a nutrir nuestro qi yang: esa chispa vital que nos sostiene durante las últimas semanas de frío y oscuridad. Incluso unos pocos minutos al aire libre pueden favorecer la circulación, el estado de ánimo, la resiliencia del sistema inmune y esa sensación interna de “puedo seguir”.

No se trata de exigirse más, sino de recibir lo que se ofrece.

En invierno, la medicina a menudo tiene esta forma:

  • Girar el rostro hacia el sol cuando aparece
  • Permitir que el calor penetre hasta los huesos
  • Tomar nutrición donde esté disponible
  • Descansar sin culpa en los días más oscuros

La naturaleza no se apresura en esta transición del invierno… y nosotros tampoco deberíamos hacerlo.

Si últimamente te sientes cansado, bajo de energía o emocionalmente lento, tiene todo el sentido. Y aun así, recuerda: la luz está regresando, de forma silenciosa y amable, un pequeño momento a la vez.

Ojalá hoy encuentres el tuyo.

Con mucho cariño,

Dany

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