Hola a todos,
Hoy quiero abrirles el corazón y compartirles el presente de MENTO.
Como saben, la vida es un proceso constante de habitar nuevas pieles; como las serpientes, necesitamos mudar la piel cuando el esfuerzo por mantenerla nos agota, para así recuperar la energía y seguir creciendo. Para nosotros, ha llegado el momento de mudarnos de centro.
El porqué de este movimiento
Quiero ser muy sincera con ustedes. Para que un proyecto sea sano, debe ser sostenible. Mantener financieramente el local actual nos ha llevado los últimos años a un punto de agotamiento que ya no nos permitía cuidar el proyecto como merece. Por eso, hemos decidido volver a La Magdalena, el barrio que nos impulsó a crecer y que mola tanto.
A veces olvidamos que los espacios que nos sostienen espiritualmente también necesitan ser sostenidos materialmente. Vivir de facilitar bienestar es un trabajo precioso, pero es nuestra labor y nuestro sustento. Este cambio es también un llamado a la consciencia de tribu.
Nos encanta ofrecer flexibilidad y libertades, pero para que el estudio siga existiendo, necesitamos que esas pocas reglas que sostienen la estructura —como los vencimientos de los bonos o las políticas de asistencia— sean respetadas con amor. Entender que el centro no siempre puede adaptarse a cada deseo individual a costa de su propia viabilidad es un acto de respeto hacia el trabajo que hay detrás de cada clase. Si queremos que este lugar exista, necesitamos cuidarlo entre todos.
Nuestra nueva guarida
No nos hemos ido lejos; buscamos con paciencia un lugar muy cercano porque su comodidad nos importa. Teníamos algo no negociable: la luz natural. Llevamos un mes trabajando con las uñas y mucho amor y disciplina en un local que visualizamos como nuestro refugio, y el resultado está siendo maravilloso. Muy pronto les compartiremos fotos para que vayan sintiendo el espacio.
¿Qué nos espera allí?
- Luz y aire: Tenemos una terraza que nos permitirá seguir respirando aire fresco y luz natural, además de abrir espacio para nuevos talleres.
- Intimidad y calidad: Seremos grupos más pequeños (entre 8 y 10 personas según la práctica). Queremos clases más lentas, más conscientes, enfocadas en habitar el cuerpo de verdad.
- Mimo en los detalles: Estrenamos esterillas, bloques y cojincitos de meditación, todo elegido con mucho cuidado.
La transición (1 de junio)
Si no hay cambios de última hora, el 1 de junio comenzaremos allí. Les pido un poco de paciencia: en estos días verán cómo este local se va quedando vacío poco a poco mientras el otro va cobrando vida. Es el proceso natural de cualquier mudanza.
Tanto July como yo estamos dando lo mejor de nosotras para que esta etapa sea increíble. Solo les pedimos un voto de confianza. Si en la primera visita algo no se siente del todo bien, dennos su retroalimentación y ayúdennos a construir este nuevo hogar. Incluso si antes vinieron a MENTO y algo no les encajó, los invito a probar de nuevo. Nosotros también hemos cambiado, y esta nueva etapa es la oportunidad perfecta para reencontrarnos. Pueden escribirnos para evaluar esta opción con un bono especial.
Gracias por entender que el cambio es sabiduría y por seguir formando parte de esta tribu que, más que un local, es una forma de caminar juntos y de ver la vida.
La nueva ubicación es Calle San Lorenzo 26.
Con mucho amor y aceptación,
Dany